Entre mamparas y vitrinas: el afán de Jorge Guadarrama en un espejo

Jaime Cuadriello
 
 
En 1956, año en que yo llegué al mundo, don Jorge Guadarrama ingresaba como estudiante regular a la Escuela Nacional de Artes Plásticas, ubicada en la Antigua Academia de San Carlos y, por lo que me ha confesado, en verdad quería hacer una carrera dedicada a la creación artística en pintura, aunque la arquitectura también lo tentaba para desempeñarse como un profesionista en el diseño de los espacios. Sin embargo las musas soplaron muy fuerte y lo llevaron muy lejos, hasta las escalinatas de su templo, o sea a los museos de México y el mundo y ya no regresó jamás a la Academia. Pero, “un viejo amor ni se olvida ni se deja”, y sesenta años después, luego de dejar una profunda huella en los museos más importantes del país, Jorge se retiró y retomó el lápiz, el carboncillo y el pincel y se regaló a sí mismo un autorretrato de tamaño casi natural para reconciliarse con la Academia. Continuar Leyendo →