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Aproximaciones a Patricia Henríquez

Posted on 18 febrero, 2015

Alfredo Gurza
 
 
La incursión en años recientes de Patricia Henríquez (ciudad de México, 1967) en la animación y el videoarte es la consecuencia lógica de su afán por extender su dominio sígnico. No deja de maravillar la tersura del tránsito al nuevo medio, la naturalidad con que lo ocupa como si fuese su entorno más propicio.
 
 
Con un ademán echa a andar sus figuraciones, que se despliegan en sucesión como lianas, frondas, alas, piedras, meteoros, células. Lo visceral es aquí un orden propio, junto al vegetal, el animal y el mineral. Sus murales, lienzos de gran formato y dibujos de extremado refinamiento dan lugar a concentradas creaciones en video, sin merma de la poderosa expresividad que ha destacado en su obra desde sus años de estudiante en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda. El trazo de sus manos en las imágenes, creadas preferentemente con los dedos sin mediación de pinceles, cobra nueva vida en las animaciones, que son así doblemente digitales.
 
 
De entre las numerosas respuestas críticas que han suscitado las animaciones de Patricia Henríquez, exhibidas en galerías, museos, universidades y foros alrededor del mundo, cabe destacar las de Cristiane Grando y Guo Jin, de quienes reproducimos a continuación un par de fragmentos, testimonios de la riqueza enunciativa de la poética de Henríquez y sus réplicas desde horizontes culturales muy diferentes, como nodos de un discurso significante de una afectividad refractaria al sentimentalismo, inserta en la vorágine, sobrecogida pero lúcida.
 
 
Cristiane Grando (Sao Paulo, Brasil, 1974), poeta, curadora, promotora de iniciativas de arte público y notable difusora de la obra enigmática de la narradora y poeta brasileña Hilda Hilst, cuyo imaginario entrama para sí las hebras de lo mágico y lo sobrenatural advertidas en la madeja de lo cotidiano por una sensibilidad en constante tensión entre la comunión y el azoro. El amor de Hilst por los perros —parte de su divisa: “Devota de la literatura, los perros y el whisky barato”— halla eco en el admirable e incansable voluntariado de la artista mexicana en un benemérito refugio canino. Todo esto configura un punto de encuentro cargado de signos para los trabajos de Grando y Henríquez, como lo testimonia el texto que la crítica brasileña redactó en 2010 en ocasión de la exposición colectiva en el Centro Cultural Jardín de las Artes, en Cerquilho, Brasil, del que fue gestora:
 
 

Los pájaros y los árboles se funden en la visión creativa de Patricia Henríquez. Los pájaros, así como las hojas, aportan dinamismo y movimiento a la vida enraizada de un árbol que brota poco a poco de la tierra. Rápidamente, tronco, ramas y hojas se transforman en pájaros en vuelo que a su vez tornan a ser árbol. Se trata de la unidad del universo, sugerida enseguida por un pájaro singular que ocupa todo el cuadro en close-up. Una ciudad es asaltada por el vendaval que veníamos escuchando y que ahora es representado por la imagen en el lienzo. Hojas y pájaros se confunden nuevamente. A continuación, los pájaros habitan las ciudades, sobre los cables eléctricos, porque los árboles —su hábitat— dejan la Naturaleza en estado bruto para vivir en el mundo urbano.

 
 
Guo Jin (Chengdu, China, 1964) es uno de los pintores chinos más destacados en el escenario mundial contemporáneo, tutor en la prestigiosa Academia de Bellas Artes de Sichuan, de la que egresó en 1990. Su fina sensibilidad a la virtud atemporal de la inocencia, la suspensión del tiempo en el gozo puro de la vida como potencia, esa “ucrónica utopía” destilada en su exquisita serie de retratos de niños, informa el diálogo sostenido desde hace algunos años con la obra de la artista mexicana, con quien ha compartido experiencias y enseñanzas durante la residencia de Patricia Henríquez en Chongqing. En el catálogo de la exposición Found in China (Chongqing, 2005), Guo Jin apuntó:
 
 

Conocí a Patricia a mediados de otoño en Chongqing. Era la primera vez que viajaba fuera de su natal México. Tiene la apariencia de un espíritu que aún no experimenta el mundo: tímida, pero alegre y ansiosa por extender sus alas. Según sus propias palabras, venir a China es justamente lo que le ha dado alas. En las obras producidas en el Tank Loft Arts Centre vemos reflejada la conmiseración y veneración que Patricia siente por la vida, así como su sensibilidad hacia todo lo que la rodea. Sus imágenes pueden parecer no tener relación entre sí, pero dicen mucho de la tácita delicadeza y preocupación de la artista por todos los seres vivos. Patricia dice que sólo pinta con los dedos y nunca emplea pinceles. Ese método táctil de pintura contribuye a crear un diálogo entre la artista y los seres vivos que son sus temas.

 
 
 
Videos
 
A vuelo de pájaro
2009
Patricia Henríquez: dirección, dibujo, video.
Luis Martínez: animación digital, edición, postproducción.
Rodolfo Romero: audio
 

 
 
Atmósfera anímica
2010
Patricia Henríquez: dirección, animación, dibujo.
Luis Martínez: animación digital, producción y postproducción.
Emmanuel Romero: audio.
 

 
 
Polifónico
2011
Patricia Henríquez: dirección, animación, dibujo.
Luis Martínez: animación digital, producción y postproducción.
Emmanuel Romero: audio.
Comisionado por el Festival Animasivo
 

 
 

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