desapariciones2

Desapariciones forzadas

Posted on 14 marzo, 2014

Alberto Híjar Serrano

 

Cada primer sábado de mes y en diferentes espacios públicos, HIJOS México y ¡Eureka! instalan una exposición de los desaparecidos por la represión política. El sábado 1 de febrero instalaron fotos de desaparecidos alrededor de una fuente del Parque de los Venados donde informaron a la abundante población festiva y deportiva el sentido de su organización. “Hijos por la identidad y la justicia contra el olvido y el silencio” es parte de una red nacida y crecida en Argentina a partir de las Madres de la Plaza de Mayo diversificadas en hijos, nietos y abuelas luego de resolver diferencias y tácticas resueltas en los casos investigados con resultados positivos y el encuentro de niñas y niños secuestrados al nacer para venderlos a matrimonios de militares luego de asesinar a la madre. Con un gobierno solidario en la construcción constante de la memoria histórica que ha enjuiciado y encarcelado a los militares golpistas asesinos, las acciones se facilitan y dan lugar a monumentos y museos de sitio ahí donde ocurrieron represiones variadas. La constancia valiente de las mujeres con pañoleta blanca semana a semana instaladas en la plaza frente a la casa de gobierno de Buenos Aires, ha triunfado contra el desprestigio propiciado por la dictadura que las llamó locas, unas cuantas locas con ese señalamiento de la minoría característico de las dictaduras. Solidarias con ¡Eureka!, han contribuido a la permanencia de la organización mexicana de familiares de presos, perseguidos y desaparecidos por los gobiernos desde los años setenta, no porque antes no existan victimas de la represión, sino porque procuran atender los miles de reclamos resultantes de la llamada guerra sucia desde los setenta y hasta la fecha. En México no hay condiciones favorables para esta lucha frente a las comisiones de derechos humanos del Estado limitadas al derecho a recomendar acciones menores no siempre cumplidas por los criminales invictos en sus cargos oficiales.

 

Con el lema ¡Vivos los llevaron, vivos los queremos!, HIJOS instala los retratos, los nombres y las descripciones de algunos de los desaparecidos. El grupo de activistas alterna música no comercial con la información de sus propósitos, mientras reparten volantes y una postal con el actor Rodrigo Murray abrazando en el pecho la foto de Jesús Alvarado Prieto, el profesor desaparecido en 1980. “Los desaparecidos nos faltan a todos” afirma la postal.
La necesidad de estas denuncias requiere rapidez y constancia a la par de memoria permanente. Los trámites de acreditación son lentos para su admisión en las comisiones del Estado. La burocracia cumple en ellas su función retardataria y no es de ninguna manera un triunfo la admisión oficial de la denuncia. En México, no hay capacidad para resolver los casos más allá de las gestiones de los familiares que arriesgan todo, que dejan trabajo y familia para incorporarse a movilizaciones, instalarse en oficinas y antesalas tolerando indiferencias, burlas y respuestas brutales, todo lo cual privilegia a la denuncia como estrategia sin advertir sus limitados alcances dentro de las protestas del día y la necedad criminal del Estado. Así, nadie agradece al Comité Cerezo Contreras que a la par de las denuncias inmediatas durante el desalojo del Zócalo el 20 de noviembre y el ataque a los cierres de calles para llamar la atención pública, las redes sociales se llenaran de alertas y de los nombres de los detenidos y maltratados. Se logró la rapidez necesaria, pero la habitual desatención del problema ante las urgencias mayores, impide que HIJOS sea mejor atendido.

 

El jueves 6 hablamos de esto en la plática con una representante del Frente Darío Santillán, el piquetero acribillado en la estación de tren Avellaneda que ha cambiado de nombre y está significada por la reproducción de la foto del cuerpo yerto de Maxi acompañado por Darío hincado con la señal de alto que no pudo detener las balas que también lo asesinaron. La escalera cuenta con un retrato de Darío y un muro con un pequeño altar. El nombre Darío y Maxi es respetado por el gobierno argentino pese a lo reaccionario de la municipalidad. En México el gobierno es adverso y por ejemplo, el Museo de la Memoria Indómita a cargo de Rosario Ibarra, permanece cerrado por el incumplimiento administrativo. Proyectos y maquetas de expropiación turística empresarial del otrora espacio público, sustituyen la construcción de la memoria histórica en la capital de México. Por esto hay que apoyar los escasos esfuerzos de organizaciones civiles como HIJOS México y ¡Eureka!.

 

La compañera del colectivo Darío Santillán explicó en la conferencia ilustrada en el CENIDIAP del Centro Nacional de las Artes la adopción del nombre del piquetero que en la foto emblemática aparece en cuclillas con la mano al frente como señal de alto a la represión y con el cadáver de Maxi Kosteki tirado en el suelo. La elección es porque la mano resulta emblemática por lo que tiene de solidaridad y urgencia de impedir la brutalidad militar. A la par de exigir las sentencias condenatorias para el inspector Alfredo Fanchiotti y el cabo Alejandro Gabriel Acosta, responsables directos del asesinato, los colectivos incorporan el hecho al cultivo de la memoria por la verdad y la justicia. Gracias al gobierno justo, los responsables han sido condenados a cadena perpetua y tres policías cumplen la pena de 4 años de prisión por el delito de encubrimiento agravado. Dignidad Piquetera es un libro del Frente Popular Darío Santillán que da razón de todo esto y un bello libro a todo color con excelentes ilustraciones de la colección Guagüita de la Editorial El Colectivo, con texto de Silvia Paglieta y nombre manuscrito de darío narra la vida y la lucha de los piqueteros con excelentes notas finales de lugares, fechas y nombres. Tarjetas postales con elocuentes imágenes y explicaciones precisas al reverso, muestran, por ejemplo, el proyecto de estación Darío y Maxi del Taller Libre de Proyecto Social con la anotación es-cultura popular. Se cuenta ya con el terreno a cambio de renunciar a la sustitución del nombre Avellaneda o Roca, “responsables de la matanza de gauchos e indios siendo presidentes de la nación”. Contribuye a la exaltación de las vidas ejemplares, la veneración con altar y ritual cada 26 de junio impulsado por la mística Mabel Godoy quien distribuye manuscrita una hoja sobre “San Darío del andén”. Murales, plantillas, una gran manta incendiada con el rostro del ex presidente Duhalde en 2009 cumple con el lema de 2012: “A 10 años su ejemplo se multiplica”. Baste esta descripción para imaginar la articulación de acciones semejantes por la memoria histórica que resulta ejemplar por la constancia y la disciplina que permiten hablar con rigor de movimiento y movilizaciones que incorporan decenas de miles de activistas en la construcción del sujeto social libertario. La visita de la compañera conferenciante a la Escuela de Cultura Popular “Mártires del 68” consumió muchas horas de intercambio de experiencias y proyectos. La lucha sigue.

 

Escribe el primer comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *