Alberto Híjar

La dimensión estética oriental

Posted on 14 julio, 2015

Alberto Híjar Serrano
 
 
El 7 de julio de 2015, Alberto Híjar fue convocado para impartir una plática sobre educación artística en la Escuela de Bellas Artes de Amecameca, Estado de México. También asistió a la muestra Más allá de lo invisible, inaugurada el 4 de julio en el Espacio Cultural Muralla, el lugar del vidrio, en Tenango del Aire. La exposición incluyó obras de los alumnos Saraí Sánchez Martínez, Kate Lyn Castillo, Karen Quiroz, Fernando Allende, Miguel Suárez y Alfredo Valencia. El presente texto es acompañado con fotografías de Alberto Anzaldo/EBAA y Amaranta Galván.
 
 
El viaje por los caminos del oriente de la ciudad de México es una gran lección ominosa sobre la ruralidad en proceso de destrucción capitalista. Unidades habitacionales, escuelas y grandes tiendas agreden las colonias clasemedieras de quienes viven afectados por el anillo periférico y las carreteras que comunican los pueblos-barrios de Tláhuac y lo que sigue hasta Chalco y Amecameca, ya en el Estado de México, al pie de los volcanes. Pero se ve difícil acabar con la cultura del barrio, sus mercados y comercios que invaden las calles, sus bicitaxis para desplazarse por el urbanismo tosco característico de poblaciones okupas. Cuando se llega a la larga recta rumbo a Xico, sorprenden los restos del lago todavía con patos y unas cuantas garzas. Uno tras otro, grandes camiones de carga pesada depositan montañas de escombro que las motoconformadoras van convirtiendo en caminos a la nada como preludio de la especulación de terrenos para las grandes transnacionales y sus centros comerciales implantadores de nuevos usos y costumbres. Por los rumbos de Chalco puede verse la enorme bodega de Walmart, invasora de las decenas de hectáreas que dejaron de ser campesinas y al pie de la carretera principal acondicionada por los gobiernos de Arturo Montiel y Peña Nieto en el Estado de México, para cumplirle a los consorcios del gran capital.
 
 
En los cerros, las casas okupas alternan con torres de vivienda desde 600 000 pesos a crédito. Muchas de ellas son abandonadas por carecer de servicios y por lo endeble de los materiales de construcción. La expulsión de pobres del Centro Histórico de la ciudad de México, Slim Center para el humor negro, genera ciudades dormitorio en las afueras.
 
 
Al pie de los volcanes hay bosques, cerros muy arbolados, lugares de culto religioso como el Monte Sacro con su Cristo negro en una cueva protegida en lo alto, de donde parten las peregrinaciones anuales a Chalma, la Villa de Guadalupe, Los Remedios. Tenango del Aire es un bello pueblo con su centro de jardín con quiosco. La imponente y ya parada fábrica de harina ha sido invadida por una tienda Aurrerá como señal amenazante del Partido Revolucionario Institucional en acción. En una curva está el Espacio Cultural Muralla, “el lugar del vidrio”, construido por Miguel Ángel Flores con sabiduría arquitectónica para albergar una amplia galería con una vitrina de objetos de vidrio de su autoría y de otras tradiciones. En el primer piso está el taller de vitrales, con su cuarto adjunto para el peligroso tratamiento con colorantes y un fragmento de vitral con un hermoso diablo asustado que un cura inquisidor no autorizó para su iglesia. Con la misma iniciativa autónoma, enfrente está la Casa de Madera, con sus colecciones de muebles y objetos caseros en exhibición.
 
 
Más allá de lo invisible es el conjunto de 12 pinturas de gran formato de los ocho estudiantes del octavo semestre de pintura de la Escuela de Bellas Artes de Amecameca (EBAA). Su profesor, Carlos Martínez Jiménez, precisa la finalidad de “aprender a ver y analizar los diversos comportamientos del consumo”. Óleo, acrílico y técnica mixta construyen una visión irónica de la hiperrealidad impuesta por el consumismo capitalista. Karen Quiroz lo sintetiza bien con una frase de Calvin Klein: “lo mejor es lucir natural, pero verse natural requiere maquillaje”. Precisa que la industria cosmética produce 20 billones de dólares anuales y la significa como tienda de afeites con visitantes comunes dispuestas a ser bellas.
 
 
“Las necesidades no producen el consumo, el consumo es el que produce las necesidades”, concluye Fernando Allende y recurre también a personajes de fotonovela frente a espacios coloridos como peceras irradiantes que emboban. El universo de la charlatanería para ser más bella y más sana, significa las dos obras de Miguel Suárez. “Nos ensimisman”, dice Kate Lyn Castillo sobre “la convivencia” de una familia común, con cada uno de sus tres personajes de tres generaciones absorto en su teléfono móvil, tanto como la señora a punto de cruzar la calle atrapada por el aparato. Dos interiores de tiendas de lencería y cosméticos significan las obras de Sara Sánchez: “el cuerpo se convierte en mercancía”. Mundos de fantasías impuestas para significar la vida es lo que pinta Alfredo Valencia con una cita adjunta de Baudrillard sobre los procesos de construcción de realidades con escenarios y signos mercantiles para la imposición prestigiosa y sexista para leer en cama y soñar. Un hiperrealismo asociado con la estridencia del pop art, con los rostros y los cuerpos de la gente común como herencia del mejor realismo, concreta las reflexiones de ocho pintores capaces de presentar con precisión su repudio al consumismo cotidiano.
 
 
La EBAA es una escuela de dos pisos de aulas con un salón de usos múltiples en los bajos. Ahí montó el grupo de teatro “El hombre que se volvió perro” con las jóvenes estudiantes en mallas negras y el director con ropa común. Sacos y gorras caracterizaron a los patrones, el soldado, la policía, la esposa, acosando al hombre que acepta sustituir al perro muerto del velador como único trabajo posible. Cuerpos bien educados la hacen de robot cargando y descargando. Los parlamentos hablan de relaciones de producción, lucha de clases, explotación, medios de producción y la obra termina con La Internacional, el himno proletario en desuso pero vivo en Amecameca. El quinteto de música, cuerdas con teclado, tocó Tierra mestiza, la obra de Gerardo Tamez, principal herencia de Los Folcloristas.
 
 
La conferencia sobre la educación artística precisó las virtudes de los talleres, los liberales del siglo XIX, la Imprenta Vanegas Arroyo, el Taller de Gráfica Popular, los del Frente Mexicano de Trabajadores de la Cultura, el Taller de Gráfica Monumental de la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco, los crecidos contra el mal gobierno de Ulises Ruiz en Oaxaca, los de la Escuela de Cultura Popular Mártires del 68, todo con una muestra de camisetas, mantas y carteles. Abundaron los fotógrafos del cartel de la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco con el minipoema de Efraín Huerta, centenario poeta homenajeado: “un monumento a quien cometió un crimen con todas las de la ley” bajo la negra silueta de Peña Nieto.
 
 
Ejemplar jornada de comunidad estética fue la del martes 7 de julio al pie de los volcanes.
 
 
 
 

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