Pola Weiss, precursora mexicana del videoarte

Posted on 6 septiembre, 2017

Adriana Zapett Tapia
 
 
Creó un estilo inconfundible de carácter autobiográfico e introspectivo; sin embargo, en contraste con esta incesante exploración de su propia interioridad, en su producción videográfica también se interesó por temas relacionados con lo femenino, lo social, lo político y lo ecológico.
 
 
Ella videó de otro modo la vida, la televisión se transformó en su propio ser, su alma y su voz le permitieron intensificar la percepción de lo corpóreo. Como en algún momento expresó: “llegó el día, no sé exactamente cuál, pero se me abalanzó a tropiezos, y un tanto desesperado de no ser contenido a tiempo, me penetró por los ojos, sin que nadie me hubiera enseñado cómo, mis manos empezaron a teclear botones electrónicos, a mover zooms, a afocar lentes y cámaras, a palpar colores, a recabar
muchas imágenes en cintas, a polarizar mujeres y hombres…” Así, hasta el final, continuó polarizando su mundo y enfrentando las dificultades para obtener recursos que le permitieran producir, viajar y desarrollar conceptos viajeros.
 
 
Pola Weiss, teórica de la televisión alternativa en México como la describió Alberto Roblest, se convirtió en investigadora visual desde 1977. Fue la primera en titularse con un video en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, dos años antes.
 
 
Viajó a Europa y se involucró en esta tendencia artística que iba desarrollándose cada vez más en otros países. En 1987 fue invitada al Festival de Montpellier, Francia, lugar en el que presentó una retrospectiva de su obra y en el que se le nombró como la videoartista más importante en América Latina.
 
 
A lo largo de su vida profesional, como docente, promotora y videoartista, enfrentó la incomprensión del medio cultural mexicano hacia este nuevo arte. El mayor reconocimiento de su obra proviene del extranjero. Actualmente esa mirada ha cambiado y esta expresión artística continúa desarrollándose en nuestro país con varios destacados exponentes de la
misma.
 
 
Entre sus obras destacan Flor cósmica (1977), Cuetzalan y yo (1979), Exoego (1981), El eclipse (1982), Inertia (1989), entre otras.
 
 
En Mi corazón, de 1986, una de sus obras más interesantes, la artista fusiona una gama inmensa de emociones que experimenta ante la imposibilidad de ser madre, la enfermedad de su padre y el sismo en México del 19 de septiembre de 1985. Murió en 1990.
 
 
Referencias
 
IX Encuentro Internacional, I Nacional de Video Arte, México, Museo Carrillo Gil, Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, Colegio Nacional de Comunicación CAYC, diciembre de 1977
 
 
Hernández Miranda, Dante , Pola Weiss: pionera del videoarte en México, México, Comunidad Morelos, 2000.
 
Torres Ramos, Edna, El videoarte en México. El caso de Pola Weiss, tesina, licenciatura en Ciencias de la Comunicación, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, México, 1997.
 
Zapett Tapia, Adriana y Rubí Aguilar Cancino, La introspeccón en el videoarte, Mexico, Abrevian Videos, Cenidiap, 2007.
 

Zapett Tapia, Adriana y Rubí Aguilar Cancino, Videoarte en México, Cenidiap, INBA, Conaculta, 2014.
 

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