El mural antifacista de Philip Guston y Reuben Kadish en Morelia. Parte II

Guillermina Guadarrama Peña

 

Tras la estancia de los tres jóvenes en la Ciudad de México y alrededores,  decidieron que Guston se entrevistara en Morelia con el rector Corona para ver las condiciones del proyecto. Si bien, Guston había encontrado en su país una obstinada resistencia al apoyo gubernamental a las artes y malas relaciones con funcionarios debido a su postura radical juvenil, de acuerdo con su biógrafa Dore Ashton, en México fue diferente. Dos días después de su arribo a Morelia, envió un telegrama para avisarles a sus amigos que todo estaba arreglado y escribió: “El rector dirige culturalmente la ciudad, es un mecenas del arte y quiere hacer de su ciudad una Florencia moderna”. El convenio incluía alojamiento, viáticos, estudio y todos los materiales, pero no había sueldo, pero sí la libertad de expresión que anhelaban. 

El muro que se asignó está situado en el segundo patio del Museo Regional y abarca los dos niveles del edificio. En la parte central, que es el más amplio, se desarrolla el tema de la Lucha contra el terrorismo. A la izquierda de ese espacio, un balcón interrumpe la continuidad que permitió hacer dos escenas independientes de la narrativa central, una arriba y la otra, debajo. La superficie total es de aproximadamente 95 metros cuadrados y tenían que pintarlo en seis meses de acuerdo con el programa del rector. 

Los artistas empezaron a pintar en el espacio sobre el balcón una escena inspirada en el Descendimiento de la cruz, otros señalan que la inspiración fue en La Piedad de Miguel Ángel, visualmente parece un cruce de ambas, pero también es una alusión al suicidio por ahorcamiento de su padre del que fue testigo en su temprana infancia.

1935 Phillip Guston, Reuben Kadish y el poeta Jules Langsner con el Rector Gustavo Corona, 1935
Phillip Guston, Reuben Kadish y el poeta Jules Langsner con el Rector Gustavo Corona, 1934

Deducción basada también en la descripción que hizo Benjamín Molina en el periódico local La Atalaya, de 1935, donde asegura que los rasgos faciales del cadáver son marcadamente judíos, nariz aguileña y ojos entrecerrados similares a los de Philip y su hermano mayor Nat. A este pequeño mural le dieron el título de Lamentación.

Lamentación, 1935 Balcón Foto: GGP
Lamentación, 1934
Foto: GGP

En la escena tratada en la línea renacentista que amaban Guston y Kadish, un hombre musculoso sostiene ayudado con enormes lienzos, un cuerpo masculino exangüe, amoratado (o verde) producto de ahorcamiento, sugerido por la soga que cuelga de una estructura tridimensional situada frente a él, quien se dispone a depositarlo en una tumba semiabierta, es decir, es un entierro en proceso. El enterrador dirige su mirada hacia una cachiporra que cuelga de un muro, insinuando que es una víctima de represión. En una esquina, una mujer vestida con velo y túnica limpia sus lágrimas, mientras sostiene con su mano el brazo del cadáver.

El mural de la parte de abajo del balcón lo titularon Naturaleza muerta. En primer plano destaca una escultórica y colosal cabeza clásica rota que casi roza el suelo, apenas sostenida por una especie de hamaca y con una daga sobre su cuello. Al fondo se ve una mampara de madera con tres enormes clavos incrustados de la que cuelga de un paño, una máscara con expresión de tragedia, cuya sombra se proyecta sobre una enorme xilografía de Albert Kunne de 1475, la cual representa La quema de los judíos de Trento, identificados por sus sombreros con punta. Estos, al igual que los muchachos de Scottboro, fuero acusados falsamente; pero la intención de este mural era significar la hasta entonces eterna persecución a los judíos. 

Naturaleza muerta, 1935 Foto: GGP
Naturaleza muerta, 1934
Foto: GGP

Para marcar la actualidad del tema, en la parte superior se ven a la lejanía, pequeñas figuras con atuendos del Ku Klux Klan que arrastran un cadáver por las escaleras. Esta escena es un reflejo del post- surrealismo de Lorsen Faitelson y de Giorgio de Chirico cruzado con la línea clásica. Este pequeño mural fue gravemente dañado por el salitre casi inmediatamente después de su realización. Fue recuperado totalmente durante la restauración efectuada en 2024.

En el amplio espacio central hicieron toda una representación de un problema de su momento en su país: la situación de racismo extremo y represión contra negros, latinos y judíos, en el que el KKK era el principal violentador, al cual equipararon con la Inquisición. La personificaron con el colosal desnudo masculino de aproximadamente 6 metros de alto, con amplio tórax, brazos musculosos y el gorro característico del KKK que parece caer de su cabeza. La Inquisición kukuxklanesca pretende ascender por una escalera hacia donde está un grupo de hombres semidesnudos, ubicados en una especie de tapanco a los que trata de sujetar con sus garras inquisidoras.1 Ellos lo repelen con vigetas de madera, tubo de plomo y tabla con clavos por lo que la gigantesca figura parece que va a caer de espaldas. Esa acción les permitió escorzarla, un experimento que retomaron del mural Ejercicio Plástico que Siqueiros hizo en Argentina para resolver el problema espacial, imágenes que el artista les había mostrado.

La inquisición, 1935 Foto GGP
La inquisición, 1934
Foto GGP

La figura gigantesca está enmarcada por tres muros color cemento con una ventana de barrotes que parece una celda carcelaria. Sobre el piso de madera, un enorme grillete y su gruesa cadena, un elemento de tortura usado para presos considerados peligrosos, que fue un medio que uesaron para unir con Lamentación que está al lado izquierdo. Es innegable que la estructura del gigante es de Guston por las anchas y turgentes piernas que se pueden ver en su obra Madre y Niño.

Madre e hijo, ca. 1930 Óleo sobre lienzo Fundación Philiph Guston
Madre e hijo, ca. 1930
Óleo sobre lienzo
Fundación Philiph Guston

En el centro del mural está el cuerpo de una mujer inerte, sin vida, con el cuello roto, de acuerdo con Lansgner, amarrada de los pies y con medio cuerpo cubierto con una especie de sudario, presuntamente “atada” por su cintura y aparentemente “colgada” con tres cuerdas que salen de una pequeña ventana del muro que encierra a la Inquisición, pero en realidad está suspendida en el aire, como algo surreal. En ese detalle vuelve a aparecer un lazo que no ata, como el negro de la exposición Negro America de Guston. Ella simboliza a las víctimas de la tortura que refrenda por los elementos que la rodean, el bat con clavos que está en el marco de una ventana y el garrote atrás.

A su derecha, una figura yacente inspirada en el Cristo muerto de Andrea Mantegna, representa a la tortura y asesinato por electrocución. Su cuerpo está sobre unas estructuras como tumbas y la cabeza sobre la nada, la cual tiene el casco que se usaba para electrocutar, y para hacerla realista, lo “conectaron” con el switch que estaba en la misma pared de la construcción,2 la cual se perdió con el tiempo; en la restauración se pintó el switch.

Frente a él, un encapuchado de la antigua inquisición, identificado así por el color gris de su túnica, asciende de manera cómica por la escalera hacia una especie de tapanco para reunirse con dos encapuchados más, también de gris, uno de los cuales, sentado, mira al espectador con expresión de pánico. A su lado tiene un libro, tal vez la biblia, con una daga clavada que puede ser una cruz pequeña. Frente a él flota una cruz. Lansgner lo llamó sacerdote encapuchado y villano”,3 la figura sacerdotal lo adjudicó porque los inquisidores medievales provenían del catolicismo.

En la parte alta también están los Ku-kux-klan, la Inquisición moderna, la fascista, identificados por su capucha de color blanco y la suástica a su lado. Los encapuchados, antiguos y modernos miran hacia lo alto con expresión de terror. Lo que ven no es otra cosa que manos que sostienen la hoz, el martillo y la bandera roja del comunismo y hombres, tal vez obreros que se asoman desde lo alto de una ventana. En palabras de Lansger, eran los comunistas que se apresuraban al rescate de las víctimas, pero también se puede interpretar por el miedo irracional de la ultraderecha ante lo que consideraran comunista. En la zona central de la parte superior, hay una escena desconcertante, un hombre de túnica naranja entra a un laberinto siguiendo a otro personaje con vestidura blanca, construcción enmarcada por un paisaje onírico.

Detalle del mural, 1935 Foto: GGP
Detalle del mural, 1934
Foto: GGP

Como se ha venido mencionando, Guston y Kadish usaron diversas líneas estéticas, pero destaca la inspiración que tuvieron en artistas renacentistas como Miguel Ángel, Rafael, Mantegna, así como algunas citas del surrealismo y su manejo del espacio sugiere a la metafísica de Giorgio de Chirico. En la obra predomina el diseño de imágenes clave de Guston. La composición intrincada y compleja fue resuelta con planos superpuestos, verticales, horizontales y diagonales para dividirla y a la vez dar continuidad a la narrativa. En cuanto a la técnica se ha dicho que es un fresco, pero otras fuentes mencionan que es cemento, la restauración de 2024 permitió conocer que es parecido al que usó Siqueiros en sus murales de Los Ángeles.

El trío permaneció en Morelia de agosto de 1934 a mediados de febrero de 1935. En el proceso consiguieron varios encargos. Guston pintó algunos retratos, entre ellos el de Manuel Moreno Sánchez, juez del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Michoacán, quien patrocinó una revista de poesía, tal vez la de Lansgsner. También realizaron grabados en madera y en linóleo para pequeñas revistas. Por sus relaciones fueron invitados a asistir a la toma presidencial de Lázaro Cárdenas el 1º de diciembre de 1934. En el viaje a la Ciudad de México, aprovecharon para comprar la pintura que les faltaba para terminar.

Phillip Guston, Reuben Kadish y Langsner
Phillip Guston, Reuben Kadish y Langsner

En carta a Lehman, Guston le contó que José Clemente Orozco los había visitado en su paso a Jiquilpan y había aprobado el mural.Con esta obra, la Universidad Nicolaíta cerró su patrocinio para hacer murales en las instalaciones que administraba porque terminó el periodo de Corona al frente de la Rectoría.Cuando regresaron a California Langsner dio la noticia al periódico regional Time que tituló la nota como On a mexican wall.

“On a mexican Wall”
“On a mexican Wall”

El poeta calificó la obra como espectacular. Mencionó que sus autores “demostraron una habilidad considerable al crear una serie de figuras musculosas, coloridas, sobredimensionadas, colocadas dentro de un complicado encuadre arquitectónico, cuyos protagonistas aparecen dedicados a actividades brutales, siniestras y xenófobas”. La crítica norteamericana lo calificó una mera juvenilia con sus imágenes hiperrealistas de estilo italiano. Posteriormente se consideró una síntesis del momento que vivían, un legado histórico mundial de crueldad, prejuicios y maldad. En Michoacán Benjamin Molina, quien conoció parte del proceso del mural, publicó un artículo en La Atalaya, periódico regional el 1º de febrero de 1935.4

En la década de 1940, el mural fue cubierto con una tela de algodón grueso montada sobre un marco justo cuando llegó un nuevo gobierno de tinte conservador con Manuel Ávila Camacho. El director del museo, Antonio Arriaga, adujo que era para ganar más espacio para exhibiciones, que parece un pretexto porque el lugar era un patio sin cubierta, lo más seguro fue porque los desnudos y que la sociedad moreliana creía se atacaba a la religión católica.5 Fue destapado por casualidad aproximadamente en 1973 cuando intentaban solucionar un problema de humedad.6 Fue restaurado en 2024 con recursos de la Fundación Guston.

Cuando regresaron a su país, Guston y Kadish realizaron un último mural juntos en Duarte California (hoy Ciudad de Esperanza (City of Hope) en el programa del WPA, con la misma línea expresiva. Más tarde cada uno emprendió su camino. 

Reuben Kadish y Phillip Guston en su mural en Duarte California (hoy City of Hope)
Reuben Kadish y Phillip Guston en su mural en Duarte California (hoy City of Hope)

Guston viajó a Nueva York con Pollock y Sande McCoy, donde el WPA tenía mayor presupuesto. Pintó varios murales del New Deal en Georgia, Washington y Nueva York. Por su parte Kadish se quedó en San Francisco donde dirigió la división de murales de la Federal Art Project.

Después Kadish se dedicó a la escultura abstracta y Guston se convirtió en expresionista abstracto; en los años setenta giró nuevamente hacia un estilo figurativo sardónico y caricaturesco en el que destacan las figuras encapuchadas, muchos años después dijo que tenía esa fijación desde su adolescencia cuando vio un cuadro del Renacimiento con una figura arrodillada de capucha inquisitorial. En esos años desarrolló que su serie de “capuchas”, eran autorretratos porque intentó imaginar que vivía con el Ku Kux Klan para imaginar ¿cómo sería ser malvado?7

Guillermina Guadarrama Peña
Cenidiap/INBAL

1 Langsner, el poeta que los acompañó aseguró que se trataba de trabajadores.

2 Lansgner y Benjamin Molina coinciden en esa versión.

3 Ellen G. Landau, Double Consciousness in Mexico, How Philip Guston and Reuben Kadish Painted a Morelian Mural, 2007 https://reubenkadish.org/publications/double-consciousness-in-mexico/La Consultado en marzo de 2020.

4 Benjamín Molina, “El Fresco de Kadish y Goldstein”, La Atalaya, año 1, 1de febrero de 1935.

5 Los nazarenos de las procesiones del viacrucis, solían usar ese tipo de capuchas.

6 Eugenio Mercado López, “La Inquisición: Un mural del Museo Regional Michoacano de Morelia, Michoacán, México”, julio de 2001, Acento: Seminario de la Cultura, La Voz de Michoacán, año 11, núm. 584, 12 de mayo de 2004, pp.2-5

7 Dore Ashton, http://ark.cdlib.org/ark:/13030/ft4x0nb2f0/ p. 35. En referencia a Guston, pero Kadish hizo lo propio.


Publicado

en

por

Etiquetas:

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *