Magaly Hernández López
El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, en el marco del 45 aniversario luctuoso del artista tapatío, presenta de mayo a septiembre de 2025 las exposiciones Jorge González Camarena. Más allá de la monumentalidad, en el Museo Mural Diego Rivera y Jorge González Camarena. La utopía inacabada, en el Museo del Palacio de Bellas Artes. Esta última es una propuesta curatorial enfocada en dos facetas de la obra del artista poco conocidas: su incursión en el ámbito publicitario y su producción escultórica monumental.
Jorge González Camarena ilustrador
Inició en el campo editorial gracias a la invitación de Federico Sánchez Fogarty, figura clave en las publicaciones sobre construcción y arquitectura, quien fundó y dirigió revistas como Cemento y Tolteca, vigentes entre 1925 y 1932 y que en sus páginas alentaban el uso del cemento en las principales edificaciones que se realizaban a lo largo del país. González Camarena estuvo a cargo de la mayoría de las portadas, ilustraciones y diseños de viñetas en las que se aprecia una estética vanguardista que acarreó cuestionamientos dentro del ambiente artístico, pues se alejaba del predominante arte nacionalista. Otras publicaciones en las que colaboró fueron Cemento Blanco Portland, Nuestra Ciudad y Nuestro México.
En 1931 se publicó la convocatoria para el Concurso Tolteca, en la que se solicitó a los interesados que representaran a la nueva fábrica cementera construida en el barrio de Mixcoac, en la Ciudad de México. En este certamen Jorge González Camarena ganó el tercer lugar con la pintura Materia, forma y color.

Vista de la exposición Jorge González Camarena. Más allá de la monumentalidad, bajo la curaduría de Erika Contreras Vega y Magaly Hernández López. Museo Mural Diego Rivera, INBAL.
El artista realizó varias ilustraciones para los calendarios de las compañías más representativas, como Galas de México S. A. y Fábrica de Cemento Cruz Azul. Estos impresos gozaban de gran popularidad y aceptación por parte de los consumidores debido a su calidad y variedad, en las que se difundió el imaginario nacional. Desafortunadamente, González Camarena fue duramente criticado por sus colegas, pues consideraban que el objetivo de estas ilustraciones era únicamente promover bienes o servicios, lo cual iba en detrimento de su labor como creador; sin embargo, él afirmaba que su trabajo no carecía de valor estético y creía firmemente que el público estaba dotado con la suficiente sensibilidad para apreciar una buena obra.
Por su parte, la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg) encargó a González Camarena una obra para unificar las portadas de los libros de texto. Entregó un óleo que lleva por título La Patria, obra que estuvo vigente en estas publicaciones de 1962 a 1972. La imagen, que tuvo como modelo a María Victoria de los Reyes Dorantes Sosa, ha perdurado en el imaginario y en los recuerdos de infancia de quienes estudiaron con estas publicaciones, convirtiéndose en un símbolo imborrable de esa etapa educativa.
En la exposición se muestran fotografías y obras en las que De los Reyes posó para el artista, hasta el último retrato que hizo de ella en 1980, titulado Muchacha de ojos rojos.

Portadas de libros de texto gratuitos, Conaliteg.
Jorge González Camarena escultor
Desde temprana edad, el artista mostró aptitudes para la escultura, realizó varias piezas en arcilla y durante su etapa formativa intercambiaba los pinceles por el cincel en creaciones de mediano formato. Cuando aún era estudiante de la Academia de San Carlos, gracias a Diego Rivera conoció a Carlos Obregón Santacilia, con quien forjó una amistad duradera. El arquitecto lo invitó a participar con dos esculturas y un mural para el Edificio Central del Instituto Mexicano del Seguro Social ubicado en la avenida Paseo de la Reforma número 476, en la capital del país. El mural, titulado México, se ubicó en el vestíbulo del inmueble y, flanqueando la entrada principal, las esculturas La maternidad y El trabajo. De este proyecto, en la exposición se presenta la maqueta en arcilla, en el que destaca un conjunto de niños en el regazo de la mujer, infantes que continuarán apareciendo en la obra del González Camarena, como se puede apreciar en el conjunto escultórico para la Guardería Beatriz Velasco Alemán de la entonces Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas titulado Niños sobre la barda.

La maternidad, maqueta para relieve escultórico del proyecto mural México, 1949. Edificio del IMSS, Av. Paseo de la Reforma 476, Ciudad de México.
En 1952, el arquitecto Enrique de la Mora y Palomar fue comisionado para la construcción de la guardería y solicitó al artista que decorara el muro ubicado en la esquina de Doctor Vértiz y Obrero Mundial, en la colonia Narvarte de la Ciudad de México. González Camarena proyectó el conjunto escultórico conformado por ocho figuras de niños desnudos, realizados en piedra Xaltocan, integrados a la arquitectura para ser vistos por los transeúntes. Se tiene información de que el inmueble fue demolido, aunque no se cuenta con un testimonio puntual ni existen datos de la fecha que esto ocurrió, únicamente quedan registros fotográficos del conjunto escultórico, así como algunas vistas parciales de la guardería. Afortunadamente se realizaron versiones de los niños a menor escala en materiales como piedra y cerámica, una de ellas se encuentra en el acervo del Museo de Arte Moderno del INBAL.

Niños sobre la barda, ca. 1952, reproducción en cerámica. Museo de Arte Moderno, INBAL.
Dos grandes proyectos fueron realizados por González Camarena en los estados de Nuevo León y Guanajuato. El primero en el campus del Tecnológico de Monterrey durante la gestión del director general Víctor Bravo Ahuja, etapa en la que se construyó el edificio de la biblioteca y en el que se instalaría el mural El triunfo de la cultura entre 1952 y 1954. Posteriormente, el edificio se convertiría en la rectoría y la imagen se volvió emblemática del recinto. Este mural simboliza el nacionalismo a través del dominio de la técnica y representa la narrativa de la victoria de Quetzalcóatl sobre Tezcatlipoca. Es un relieve con recubrimiento de mosaico, fondo chapeado con mosaico mate en vidrio o cerámica.

Jorge González Camarena frente al mural El triunfo de la cultura, ca. 1953-1954. Instituto Tecnológico de Monterrey. Colección particular.
El segundo proyecto fue el Monumento a la Independencia de México, que buscaba ubicar a Dolores Hidalgo, Guanajuato, como parte de un Plan Integral de la Ciudad. Para la creación de este monumento se lanzó una convocatoria en la que Carlos Obregón Santacilia y Jorge González Camarena resultaron ganadores. La obra, con 25 metros de altura, marca la entrada a la ciudad. Consta de cuatro figuras de los héroes patrios Miguel Hidalgo, José María Morelos y Pavón, Ignacio Allende y Juan Aldama. Fue inaugurada el 15 de septiembre de 1960. Para llevarla a cabo se requirieron 500 trabajadores y las figuras fueron esculpidas en cantera rosa propia de la localidad de Santa Rosa, también en Guanajuato.

Cabeza de Morelos para el monumento a la Independencia, siglo XX, cemento con granos de mármol. Colección Galería Windsor
La labor de Jorge González Camarena como ilustrador y escultor le permitió trabajar con una red de importantes artistas, editores, publicistas, arquitectos y escultores, con quienes estableció fructíferos intercambios y aportaciones al arte mexicano. Su obra pictórica y de ilustración fue ampliamente difundida por diversos medios impresos, como revistas, calendarios o libros de texto gratuitos, lo que permitió que fuera vista por amplios sectores de la población. De igual forma, su trabajo escultórico en espacios públicos sigue formando parte del paisaje urbano. Indudablemente, fue un artista multifacético, con grandes dotes para diversas técnicas que ejecutó de manera magistral. Su enorme legado sigue abriendo nuevas líneas de investigación para futuras generaciones.
La exposición se podrá visitar hasta el 24 de agosto del 2025
Magaly Hernández López, Cenidiap/INBAL


Deja una respuesta