Conaculta Inba
mmc_portada

Origen y poema. Mario Martín del Campo

Posted on 22 junio, 2018

María Eugenia Garmendia Carbajal
 
 
Vivificante y enriquecedora fue la visita al Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán (MACAY), conocido como Museo Fernando García Ponce, anclado en el Centro Histórico de la ciudad de Mérida, a un costado de la catedral, en lo que fuera el Palacio Arzobispal, inmueble colonial que ha sido objeto de diversas modificaciones arquitectónicas que culminaron en el estilo neoclásico afrancesado actual. Está considerado como el único museo dedicado a promover y difundir el arte moderno y contemporáneo en la Península de Yucatán. Consta de quince salas destinadas a exposiciones temporales, dos galerías y cuatro salas permanentes en las que se muestra con orgullo la obra de tres grandes pilares de la plástica yucateca: Fernando Castro Pacheco (1918-2013), representante de la Escuela Mexicana de Pintura, Fernando García Ponce (1933-1987) y Gabriel Ramírez Aznar (1938), ambos de la generación de la Ruptura.
 
 

mmc10_caligrafo
Mario Martín del Campo, Calígrafo, 1999, dije de oro de 18 K y plata ley .925, 5.5 x 9.5 x .5 cm (obra no presentada en la exposición).

Dentro de las salas temporales 10 y 11 se presentó la muestra Origen y poema del mexicano Mario Martín de Campo. Estuvo conformada por ochenta obras entre dibujos, grabados, pinturas, esculturas, títeres, máscaras, arte objeto y joyería elaboradas con materiales y soportes como pergamino, plata, madera, papel y huevo de avestruz. Selección muy cuidada que dejó ver la calidad y evolución de la obra de este extraordinario artista.
 
 

mmc01_bicicleta-con-trompeta
Mario Martín del Campo, Bicicleta con trompeta, 2002, talla en caoba, 120 x 130 x 70 cm.

Pero, ¿qué tiene la obra de Martín del Campo que cautiva y atrapa la mirada? Ingenuidad, humor, ingenio y una gran inventiva que cultivó desde pequeño. Mezcla realidad con ficción e invita al espectador a entrar en un diálogo que sorprende por su continua metamorfosis. Al respecto, el artista comenta: “La obra de arte no debe ser única y exclusivamente intelectual, ceremoniosa, debe tener emoción, debe tener humor, debe tener muchas cosas, ¿para qué?, para que te hagan pensar”;(1) y es precisamente este proceso mental el que genera el despertar de una capacidad de asombro por largo tiempo anquilosada, atrofiada. Para él la pintura es un juego, el arte mismo es un juego, pensamiento que vemos reflejado cuando potencializa imaginación y creatividad para dar vida a juguetes, marionetas, aviones, relojes; seres fabulosos, mundos inexistentes.
 
 

mmc02_mandolina
Mario Martín del Campo, Mandolina, 2009, madera, 53.5 x 22 x 14 cm.

Su obra se encuentra dentro de la corriente del realismo fantástico y contiene cierta influencia de la pintura flamenca, en especial de El Bosco. No obstante, tiene un camino propio que se nutre de la imaginación del niño que sigue viviendo dentro de él. Ha realizado diversos proyectos, como el de la serie de esculturas musicales que hizo en la década de 1990 como homenaje a los músicos. La forma misma de mandolinas, violines, trompetas, violonchelos, despertaron su ingenio para crear obras donde fusiona animales, humanos y objetos de manera quimérica como en Bicicleta con trompeta, Mandolina, o el extraordinario Biperro mandolina, elaborado en plata y perteneciente a la colección Arte Objeto de la joyería Tane.
 
 

mmc03_biperro-mandolina
Mario Martín del Campo, Biperro mandolina, 1992, plata .925 a la cera perdida, laminada y forjada, 10 x 15 x 55 cm.

Existe una anécdota en torno a su Bicicleta con trompeta. El artista relata que siendo joven realizó una excursión a la sierra de Puebla, y cerca de Tetela de Ocampo encontró una cabaña donde vivía un viejito que tenía una bicicleta hecha totalmente de madera con la que viajó a la Ciudad de México.(2) Este suceso lo inspiró para crear la pieza y otras más no sólo en escultura sino en pintura y grabado siempre con la misma característica: enormes ruedas deformes, que al mismo tiempo que son la evidencia de algún accidente dotan de gran movimiento a la composición.
 
 

mmc04_para-subir-al-cielo
Mario Martín del Campo, Para subir al cielo, 2016, madera, 75 x 55 x 40 cm.

Otros proyectos están realizados con base en evocaciones. Uno de ellos es el que elabora en torno a máquinas voladoras, como Para subir al cielo, que recuerdan los inventos de Leonardo Da Vinci. Cuarenta de estos artefactos se exhibieron en la muestra Sueños volátiles que presentó el Museo Arte de Zapopan de Guadalajara en 2007. La máscara también le trae evocaciones, le interesan por su fuerte carga ritual, mágica, religiosa y festiva. Las ha realizado para teatro, ópera, cine y elaborado en variedad de técnicas y materiales. Sobresalen las trabajadas en plata y madera como Máscara sagrada, Máscara marfil y la máscara que forma parte de la Lotería de artistas oaxaqueños, proyecto realizado por los coleccionistas y arquitectos David Pérez Feregrino y Lola Izurieta en 2017.
 
 

mmc05_mascara-sagrada
Mario Martín del Campo, Máscara sagrada, 2016, plata ley .921 sobre madera de encino australiano y ámbar, 7.5 x 11 cm (obra no presentada en la exposición).

mmc06_mascara-marfil
Mario Martín del Campo, Máscara marfil, 2017, madera, marfil y plata ley .921, 18 x 11 cm.

En cuanto a sus dibujos, destaca su mixta sobre papel Mesa de ocho patas por el manejo de la línea, la sutileza de las luces y sombras y el equilibrio entre la fuerza que ejercen las manos con la aparente inmovilidad del mantel, sobre el que se posan dos objetos zoomorfos: un pato y un caballo que deja ver cómo de su boca emana su aliento. Llaman la atención los dibujos en los que integra el trabajo en relieve, en los que crea una atmósfera que acentúa lo irreal al jugar con la superficie del soporte.
 
 

mmc07_mesa-de-ocho-patas
Mario Martín del Campo,Mesa de ocho patas, 2015, mixta sobre papel, 103 x 154 cm.

Pasa de la línea de trazo fino sobre el papel al relieve realizado con delicados dobleces, con lo que consigue posesionar a sus figuras en un espacio escenográfico, como se observa en Contrafuerte y El arca, realizados en 2005; teatralidad que no le es ajena ya que al inicio de su carrera incursionó en el diseño de vestuario y escenografía.
 
 

mmc08_contrafuerte
Mario Martín del Campo, Contrafuerte, 2005, dibujo y relieve sobre papel, 48.5 x 37.5 cm.

El trabajo sutil de estas obras no se capta a primera vista, incitan al espectador, como en la mayoría de sus obras, a acercarse para poder deleitarse con los detalles y maestría de su ejecución. Sólo así notamos que, por ejemplo, en Contrafuerte, la pinza posee un rostro de insecto dentado con bigotes y antenas, cuyos ojos se proyectan como rayos para activar el fuelle mientras que la ave tijera sostiene en su pico la balanza. La fuerza de los rasgos contrastan con la delicadeza de las patas, que se han convertido en piernas humanas elegantemente adornadas con un elemento que será característico de su obra: los zapatos. Los encontramos ataviando las extremidades de todo tipo de animales como insectos, perros (Biperro mandolina), caballos, aves; adornando sus calígrafos como protagonista principal como en Zapato violín.
 
 

mmc09_el-arca
Mario Martín del Campo, El arca, 2005, tinta litográfica y relieve sobre papel, 60 x 50 cm.

mmc11_zapato-violin
Mario Martín del Campo, Zapato violín, 1990, madera de caoba y ébano, 15 x 60 x 17 cm (obra no presentada en la exposición).

Sin duda alguna estamos ante la presencia de un artista talentoso, disciplinado y perfeccionista que ha logrado equilibrar expresividad y dominio técnico. La calidad de su obra es indiscutible, y no sólo nos referimos a sus dibujos, grabados, pinturas o esculturas sino a su trabajo artesanal. Para él no existe diferencia entre arte y artesanía. Como bien señaló la crítica de arte Raquel Tibol, “En vez de remarcar las engañosas línea divisoria entre artesano y artista, prefiere asumir las funciones de ambos y alcanzar el complicado nivel de los significados superpuestos por la vía de la complicada elaboración manual”.(3)
 
 

mmc12_mojiganga
Mario Martín del Campo, Mojiganga, 2008, títere articulado, madera, lino y papiro, 50 x 11 x 15 cm (obra no presentada en la exposición).

Con la misma disciplina, pulcritud y rigor al que somete cada trazo, pincelada, corte o incisión elabora títeres articulados, juguetes, fetiches, objetos, orfebrería y joyería. Alcanzar esta fusión le ha permitido dotar a toda su producción artística de una calidad plástica sorprendente.
 
 

mmc13_cabra
Mario Martín del Campo, Cabra, 2008, títere articulado, madera y pergamino, 30 x 23 x 6 cm (obra no presentada en la exposición).

Mario Martín del Campo nació en Guadalajara, Jalisco, en 1945. Estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de San Carlos de la Ciudad de México. Su obra se ha expuesto de forma individual y colectiva tanto a escala nacional como internacional y ha sido galardonada en diversas ocasiones por el Premio Bianual de la Plata Hugo Salinas en 2002, 2004, 2006 y 2015. Para conmemorar sus cincuenta años de trayectoria actualmente se exhibe la muestra Entorno andado. 50 años de trayectoria plástica en el Hospicio Cabañas en Guadalajara.
 
 

mmc14_fetiche
Mario Martín del Campo, Fetiche, 2012, plata ley .925 laminada y calada, 39 x 30 x 15 cm. (obra no presentada en la exposición).

mmc15_medallon-jaula
Mario Martín del Campo, Medallón jaula, 2006, gouache y relieve montado en medallón de plata ley .925, 21 x 9.5 cm.

 
 
María Eugenia Garmendia Carbajal es integrante de la Academia de Arte Emergente y Nuevas Tecnologías, Cenidiap. Junio, 2018.
 
 
 
 
Notas
 


[1] Mario Martín del Campo, Origen y poema | LHCM, programa realizado por TVMACAY publicado en internet el 13 de marzo, 2018. El MACAY tiene su propio programa de televisión desde 1999: La Hora Cultura MACAY, se trasmite todos los domingos por la noche por Canal 13 de Telesistemas de Yucatán y canal 10 de cable.

 

[2] Entrevista realizada por Gibrán Román Canto para Arte Conexión, transmitida a través de Radio Universidad, frecuencias 103.9 FM y 1120 AM, vía Internet por www.radio.uady.mx.

 

[3] Raquel Tibol, El neosurrealismo de Mario Martín del Campo, www.mariomartindelcampo.com/Textos. Consulta: mayo 13, 2018.

 
 
 
 

Lo que otros están diciendo

  1. Marcela Barona 23 junio, 2018 at 10:48 am

    Tuve la oportunidad de visitar este Museo en un viaje a Mérida .. no me arrepiento .. la exposición es extraordinaria, te lleva por sus pasillos sin medir el tiempo
    Felicidades por darnos estas oportunidades y por brindarnos una explicación tan clara que nos hace recordar lo ya vivido al contemplar cada imagen y obra del artista.. Gracias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *