El oscilar del tiempo

María Eugenia Garmendia Carbajal
 
 
Apenas despuntaba el día… el reloj marcaba las 7:19 horas cuando un movimiento telúrico trepidatorio y oscilatorio cimbró la Ciudad de México el 19 de septiembre de 1985. Dos minutos bastaron para dañar y derrumbar edificios que acabaron con la vida de miles de personas que residían o trabajaban las delegaciones Cuauhtémoc, Venustiano Carranza, Benito Juárez, Gustavo A. Madero, Miguel Hidalgo y parte de Coyoacán. El terremoto tuvo una intensidad de 8.1 grados de magnitud con epicentro en las costas del Océano Pacífico, entre los estados de Michoacán y Guerrero, y su réplica de 7.6 grados de la noche siguiente acabó de derribar los edificios estructuralmente afectados. Continuar Leyendo →