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Del otro lado del umbral. Francisco Toledo

Posted on 11 septiembre, 2019

Carmen Gómez del Campo Herrán
 
 
Habitante de otros mundos, hizo de los umbrales su casa. Aprendió a punta de leyendas y de cuentos a asomarse a las honduras del alma, a escuchar las voces lejanas de otros nunca vistos por el ojo humano, y a andar así en otros universos y en tiempos inmemorables. Sabio silencioso hizo de su mirada linterna que aluzaba lo invisible, y de su tacto y sus manos radar para orientarse en la oscuridad y las tinieblas. Su andar no atropellaba ni amedrentaba a los habitantes de esos mundos, y con ellos cultivó, con paciencia, la convivencia con los otros, distintos, diferentes. Aprendió de ellos a moverse a oscuras, a ver con la imaginación, a encontrar el camino de regreso para traernos a nosotros, los humanos, noticias de esos otros lugares, de sus maneras, costumbres y saberes.
 
 
Ahí también aprendió del caminar lento bajo el peso del carey y del andar veloz de la liebre, de la astucia del zorro y la sabiduría de la serpiente, del surcar los cielos del murciélago que le arranca formas a las sombras. Conoció de madrigueras, hormigueros, santuarios y cuevas. Así supo de la tierra y de su orografía, de sus habitantes invisibles porque pequeños eran; supo de los colores que guardaban, de las huellas y las sombras que a su paso dejaban y de las hierbas y plantas que los cubrían. Él, que sabio era, advirtió del riesgo y la amenaza que sobre todos se cernía. Alzó su voz en papalotes para anunciarnos lo que acá en nuestra tierra estaba ocurriendo. Construyó una lengua que todos pudiéramos comprender, hecha de imágenes en filigrana, traslúcidas transparencias de luces y sombras con los colores y la luz de esta tierra, con sus hojas y semillas; las dispuso sobre barro, mosaicos, papel y telas, las entretejió con hilos para así contarnos del pasado, hablarnos del presente y anunciarnos el futuro. No dejó de buscar con su tacto a los desaparecidos; recogió uno a uno los vestigios de su paso sobre la tierra y en urnas hechas de barro los resguardó para preservarlos en la memoria.
 
 
Hoy, desde el otro lado del umbral él habrá de vernos, pero nosotros, ciegos y perdidos quedaremos por no poder ver más a través de la luz de su mirada.
 
 
Septiembre de 2019.
 
 
 
Carmen Gómez del Campo Herrán es autora del libro Miradas a Francisco Toledo, México, Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas, Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2010. El Cenidiap tiene bajo su custodia el Archivo de Francisco Toledo, organizado y creado por Elisa Ramírez Castañeda.
 
 
 
 

Lo que otros están diciendo

  1. Luz Briceño 12 septiembre, 2019 at 2:08 pm

    Excelente

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